Una de las diferencias clave está en la configuración electrónica. La N2-Nuno utiliza pastillas Washburn propias, diseñadas para ofrecer un sonido versátil y equilibrado. En contraste, la N24 está equipada con una Seymour Duncan ‘90s en el puente, reconocida por su salida alta y tono agresivo, perfecta para géneros como el hard rock y metal.
Ambos modelos cuentan con un interruptor push/pull para dividir las bobinas, ampliando las posibilidades tonales. Sin embargo, la calidad de las pastillas de la N24 le da una ligera ventaja para los músicos más exigentes.